Aquiles Hervas Parra, abogado defensor de derechos humanos y ex catedrático del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), denunció en su cuenta de X que fue desvinculado de la institución mediante una notificación enviada por Quipux, sin que se le informaran las razones de la decisión.
Se presume es una represalia por mantener una activa labor en la defensa de derechos humanos. Hervas es el abogado defensor de los dirigentes de la UNORCAC que enfrentan procesos de persecución tras el Paro Nacional de 2025 y participó como facilitador en el diálogo intercultural que contribuyó a la liberación de los #12DeOtavalo.
Además, integra el equipo de abogados defensores de los Hijos de Mayo, presos políticos guevaristas que llevan cuatro años privados de libertad sin sentencia ejecutoriada. Entre ellos se encuentra Gabriela Gallardo, a quien representa legalmente y que continúa encarcelada pese a padecer una enfermedad catastrófica.
La desvinculación ocurre también en un contexto particularmente delicado. La semana pasada Omar Campoverde, uno de los Hijos de Mayo, denunció torturas y violencia sexual en la Cárcel del Encuentro. Hervas difundió estas denuncias y llamó a no guardar silencio frente a estos hechos execrables, advirtiendo que hacerlo podría traer consecuencias y convocó a respaldar la alerta de emergencia impulsada por familiares y abogados “hasta que este infierno y estas mazmorras se detengan”.
Durante el “Plantón por la Dignidad”, además, calificó el caso de los Hijos de Mayo como uno de los más graves de violaciones a los derechos humanos de los últimos años.
Hoy, tras su salida del IAEN, surge la preocupación de que se esté frente a una represalia contra quien ha asumido la defensa de personas perseguidas y criminalizadas por el Estado ecuatoriano. Como el propio Aquiles advirtió, parecería que las consecuencias de denunciar y defender derechos humanos no han tardado en llegar.
