Docentes Universitarios se manifiestan sobre la deportación del activista digital Ola Bin

La deportación de Ola Bini, activista informático sueco radicado en nuestro país desde hace más de una década, exhibe impúdicamente otro signo de despotismo del gobierno actual. Ola Bini, fue detenido por elementos de la fuerza pública sin explicar la razón de su arresto, posteriormente, incomunicado en algún cuarto de las oficinas de migración, fue acusado de ser una amenaza al Estado ecuatoriano, sin ninguna prueba de por medio, solamente bajo la muletilla de que es un asunto secreto y que está siendo investigado desde marzo de este año. A todo eso, se sumó que su visa está caducada, jamás se conocieron los nombres de quienes estaban detrás de dicho operativo. En la audiencia de formulación de cargos, solamente estuvo presente su abogado defensor, negando el ingreso a veedores de organizaciones de derechos humanos, para finalmente, ser montado en un avión y expulsado a Suecia.

Toda esta cadena de actos carece del debido proceso, realizadas en la clandestinidad y sin exhibir responsables, que recuerdan tristemente las formas de actuar de las dictaduras o de los autoritarismos de vocación dictatorial que de facto permanecen subordinadas a Washington. De forma directa se apela al concepto de seguridad nacional y del Estado para intervenir en la vida política y cotidiana de las personas. Es preocupante observar que la destrucción del Estado de derecho y todo lo que le concierne, se naturaliza y justifica, bajo la propaganda de un ingente aparato mediático alineado con esta administración. Así, niños, mujeres, jóvenes, indígenas, defensores de derechos humanos y toda resistencia ante la política neoliberal de Noboa, es fruto de asedio, amenaza y detención.

Como docentes universitarios, no podemos y no debemos optar por el quietismo y el silencio. Es cierto que levantar la voz y cuestionar a este gobierno es ya un riesgo, pero también sabemos que mirar a otro lado y no decir nada, tampoco nos mantiene a salvo. Esta vez, el poder se fue contra Ola Bini, cercano al mundo académico por sus proyectos sobre infraestructura y privacidad digital, no conocemos contra quién lo hará mañana, por ello, lo que Walter Benjamin escribió, en referencia a que ni los muertos estarán seguros cuando el enemigo venza, cada vez va convirtiéndose en una realidad definitiva.

Firman este comunicado:

  1. Christian Arteaga – FCSH
  2. Alejandra Ramírez – UCE
  3. Andrea Reinoso – FCSH
  4. Soledad Varea – FCSH
  5. Julio César Guanche – FCSH
  6. Ricardo Sánchez – FCSH
  7. Soledad Chalco – FCSH
  8. Jaime Torres – FACSO
  9. Inti Cartuche – FCSH
  10. Rafael Polo – FCSH
  11. Andrés Rodríguez – FCSH
  12. José Antonio Figueroa – FCSH
  13. Jaqueline Artieda – FACSO
  14. Meysis Carmenati – FCSH
  15. Carol Murillo – FCSH
  16. Fredy Michel – FCSH
  17. Miguel Ruiz – FCSH
  18. Omar Bonilla – FCSH
  19. Pedro Iván Moreno – FACSO
  20. Jimmy Herrera – FACSO
  21. Walter Jimbo – FACSO
  22. María Eugenia Garcés – FACSO
  23. Iván Aldaz – FACSO
  24. Silvia Vega – FCSH
  25. Maira Sichique – FCSH
  26. Elizabeth Vargas – FCSH
  27. Vinicio Benalcázar – Cerco mediático
  28. Gabriela Arguello – Cerco mediático
  29. Ximena Grijalva – FACSO
  30. Hugo Palacios – FACSO
  31. Marcelo Bonilla – FCSH
  32. Carlos Celi – FACSO
  33. Luis Fernando Villegas – FACSO
  34. Edgar Cortéz – FAUCE
  35. Christian Viteri – FAUCE
  36. Andrés Osorio – FCSH
  37. Patricio Pilca – FACSO
  38. Margarita Aguinaga – Docente
  39. Hugo González – Historiador
  40. Cristian Benavides – FACSO
  41. David Chávez – FCSH
  42. Paulina Oña – FCSH
  43. Andrea Aguirre – FCSH
  44. Diego Guarderas – Docente y Defensor de DDHH
  45. Josefina Torres – FCSH
  46. Nilka Pérez – FCSH
  47. Mónica Mancero – FCSH
  48. Sandy Chávez – FACSO
  49. Napoleón Saltos – FCSH
  50. Henry Allan – FCSH

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