Israel rompe de forma unilateral el acuerdo de cese al fuego con Hamas y continúa con su campaña de expansionismo y genocidio en Gaza.
Por: Gabriel Molina
El 18 de marzo de 2025 el mundo se despertó con la noticia de que el Estado de Israel, comandado por Benjamín Netanyahu, rompió de forma unilateral el acuerdo de cese al fuego con Hamas y atacó con bombardeos masivos el territorio de la franja de Gaza. En su supuesta lucha contra el terrorismo, el gobierno de Netanyahu masacró con fuego aéreo a más de 400 civiles que habían regresado a sus hogares confiando en dicha tregua, así informan datos oficiales de autoridades gazaties.

Horas después del ataque, el gobierno israelí sostenía en declaraciones para la prensa internacional que sus razones para retomar los ataques en Gaza se debe a la negativa de Hamas de continuar con la entrega de rehenes israelíes. La avanzada aérea de las fuerzas armadas de Israel duró cerca de 15 minutos y dejó cientos de daños colaterales.
Al respecto AFP en español informa “Los ataques aéreos del Ejército del país dirigido por Benjamin Netanyahu incendiaron un extenso campamento de tiendas de campaña al sur de la asediada Franja, en Khan Younis, destruyeron una prisión controlada por Hamás e impactaron el refugio de Al-Tabaeen en la Ciudad de Gaza.”
Las imágenes que se vieron luego de la incursión armada israelita son catastróficas. Padres buscando a sus hijos entre escombros u hospitales, hermanos y familiares en el reconocimiento de restos y cuerpos aplastados y calcinados por los proyectiles aéreos. En declaraciones para AFP, la representante de UNICEF en Gaza Rosalia Bollen, mencionó que entre las cifras de masacrados hay varias docenas de niños y cientos de ellos heridos.

Estás acciones bélicas del gobierno de Netanyahu son informadas en los distintos medios de comunicación como un conflicto armado y el grupo terrorista Hamas, pero lo que está detrás de todo esto es realmente un distractor de la crisis política interna de Israel y afanes expansionistas de Occidente, liderados por Estados Unidos, en Medio Oriente y una campaña genocida contra el pueblo palestino.
AFP analiza que esta vuelta al fuego por parte de Netanyahu tiene como finalidad desviar la atención mediática de la crisis institucional israelí. Sobre este tema el medio de información francés añade “Dicho eso, la presión interna contra Netanyahu es cada vez mayor. En el Estado de mayoría judía hay cada vez más protestas masivas por el manejo de la crisis y la liberación de los rehenes por parte del premier. Mientras, el funcionario ha enfrentado múltiples pedidos de sus aliados más conservadores para no permitir ningún acuerdo que no implique la destrucción de Hamás.”
Ahora cabe hacerse la pregunta, ¿justifica el exterminio de un pueblo entero el combate al terrorismo? La respuesta es no. Es clara la maniobra del Estado de Israel, justifica su intervención en Gaza en nombre este combate al terrorismo, pero lo que realmente hace, con cada una de sus jugadas, es borrar a la población gazati del mapa de la tierra. Y no de forma figurada, hablamos que lo hace de forma literal.
Lo hace mediante la matanza sistemática de los habitantes de Gaza, ya sea al prohibir el paso de alimentos, medicina y toda ayuda internacional. Lo hace cuando bombardea y ataca a fuego escuelas, hospitales y campamentos que sirven de refugio a civiles que solo escapan de este conflicto armado con el que poco o nada tienen que ver. Y lo hace, de la forma más cobarde, cuando asesina a sangre fría niños y niñas, futuros ciudadanos de Gaza, los herederos directos del territorio, la cultura y tradiciones de Palestina.
El último recuento de niños asesinados en Gaza, con fecha al 7 de octubre de 2024 señala que más de 15 mil niños y niñas palestinos han sido asesinados por el ejército de Israel y sus aliados. A este respecto ONU informa “Un comité de la ONU que acusa al Ejército israelí de cometer violaciones “masivas” prácticamente sin precedentes. Desde el 7 de octubre, en la Franja han muerto más de 16.756 niños, al menos un millón han sido desplazados, 21.000 están dados por desaparecidos, 20.000 han perdido a uno o ambos progenitores y 17.000 se encuentran solos o separados de sus familias.

Queda claro que el ataque israelí a Palestina tiene que ser informado como lo que es: una campaña de genocidio sostenida y financiado por el Estado de Israel y sus aliados, en su mayoría de Occidente. No en vano el reciente electo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, salió a mostrar sus planes de volver un resort de lujo el actual territorio de Gaza, hogar actual de miles de palestinos que aún les falta masacrar.
Este conflicto que parece tan lejano, debería preocupar a países como Ecuador, territorio en el centro de Sudamérica, que también es colonia de Estados Unidos. En Ecuador en enero de 2024 el gobierno de ese país declaro un estado de guerra interna en nombre del combate al narcotráfico. Pasado más de un año del comienzo de esa guerra en el país sudamericano, los resultados son cientos de muertos civiles que nada tienen que ver con el conflicto del narcotráfico. En diciembre de ese mismo año, el ejército ecuatoriano desapareció a 4 niños en un lugar empobrecido de Guayaquil llamado las Malvinas.
Y Quién sabe, tal vez el plan del presidente Ecuador, Daniel Noboa, al igual que su par Donald Trump, es construir un resort de lujo sobre los resto de los cientos de muertos de los sectores más empobrecidos de Guayaquil.

