Nacionalidad Waorani exige cumplimiento del mandato popular frente a la inacción gubernamental

El pasado martes 20 de agosto, en un claro acto de resistencia frente a la postura del Gobierno, la Nacionalidad Waorani y diversas organizaciones ambientalistas realizaron una conferencia de prensa a las afueras del Ministerio de Energía y Minas. El motivo: exigir el cumplimiento del mandato popular para el cierre de las actividades extractivas en el ITT-Bloque 43, ubicado en la reserva del Yasuní, y presentar un documento con tres peticiones clave:

  1. Participación Directa en el Comité de Ejecución: La Nacionalidad Waorani exige ser incluida como miembro pleno en el “Comité de Ejecución de la Voluntad Popular Yasuní ITT”.
  2. Compromiso de Diálogo y Colaboración: Ofrecen su disposición para el diálogo y trabajo conjunto, con el fin de establecer un cronograma que garantice el cierre efectivo del Bloque 43.
  3. Respeto a los Derechos Indígenas: Demandaron el respeto a la gobernanza y estructura de los pueblos indígenas, incluyendo a los Waorani y los pueblos no contactados en aislamiento voluntario, como los Tagaeri y Taromenane.

La inclusión de la Nacionalidad Waorani en el Comité es crucial para garantizar que sus derechos y perspectivas sean considerados en todo el proceso. Sin embargo, persiste la duda sobre si el gobierno atenderá esta solicitud, considerando que ya ha entregado a la Corte Constitucional el Informe sobre el “Plan de Cierre, Desmantelamiento y Abandono (CDA) del Bloque 43 ITT”, que se proyecta finalizar en 2034, un plazo excesivamente prolongado que evidencia la intención gubernamental de ralentizar el cumplimiento del mandato popular. Este punto será abordado con mayor detalle en un próximo artículo.

La organización de los pueblos indígenas y de los sectores populares en su conjunto es vital para hacer efectiva la voluntad popular expresada en la consulta del 20 de agosto de 2023. En caso de que el gobierno haga caso omiso a estas peticiones, será imprescindible una hoja de ruta clara que guíe las acciones a seguir.

El informe entregado menciona brevemente a los pueblos no contactados, resaltando una supuesta “oportunidad de protegerlos”. Sin embargo, estos pueblos, como los Tagaeri y Taromenane, se encuentran en un estado de vulnerabilidad extrema. La continua expansión de actividades extractivistas, como la petrolera, pone en grave riesgo su hábitat y su existencia misma, acercándonos a un posible etnocidio. ¿Quién asumirá la responsabilidad por esta barbarie? Ignorarlos en la práctica, mientras se les menciona en el discurso, no es una solución.

Durante la conferencia de prensa, se anunció también que el 28 y 29 de agosto se llevará a cabo una cumbre internacional por el Yasuní. Este evento reunirá a líderes indígenas, representantes del Estado, organizaciones internacionales, filántropos, aliados y activistas, todos comprometidos con la protección del Yasuní y la defensa de los derechos de los pueblos indígenas. La cumbre tiene como objetivo presionar al Gobierno de Noboa y al Estado ecuatoriano para que cumplan con el mandato de cerrar las actividades en el Bloque 43 ITT y comenzar la reparación y restauración de un ecosistema crucial para la protección ambiental a nivel mundial.

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